La IA (Inteligencia Artificial) puede ser una herramienta útil para investigar un tema de curso, pero no puede sustituir por completo la experiencia de un especialista en la materia. El uso de la IA tiene varios inconvenientes, entre ellos —aunque no se limitan a estos— la infracción de derechos de autor, información inexacta y textos sin sentido.
En resumen, puedes usar la IA para investigar contenido, pero no debes utilizarla para generar contenido de forma automática y sin revisión, ya que esto puede dar lugar a información errónea o engañosa. Como creador del curso, toda la responsabilidad y obligación sobre la precisión del contenido y los permisos de derechos de autor recaen en ti, y el uso de la IA aumenta considerablemente los riesgos asociados.