Si pudiera darte una sola recomendación para maximizar tus probabilidades de éxito como jugador de póquer sería que te prepararas (calentaras) antes de cada sesión.

Personalmente, siempre juego mejor cuando hago bien el Warmup. Esto no significa que si no lo hago no voy a jugar bien algunos días, significa que estaré dejando mi rendimiento al azar si no lo hago, añadiendo más varianza a mi juego.

El Warmup me ayuda a estabilizar mi calidad cuando juego y a rendir a un nivel más alto consistentemente.

El Warmup no es una rutina más, es la base de una sesión. 

Una sesión perfecta empieza con una preparación perfecta.

No es un coste de tiempo, es una ganancia en tu rendimiento y en la eficiencia de tu tiempo y te va a ayudar a prevenir errores estúpidos, tilt y otras emociones negativas.

Déjame darte consejos generales para que cuando hagas el Warmup sea para aprovecharlo al máximo.

1. Actitud 

Es lo más importante. Es como jugar a póquer, no puedes hacerlo en piloto automático, bien, sí puedes pero es perder el tiempo y tu dinero.

Tal como hagas el Warmup es como jugarás. Hazlo activamente pues. Ten intención y no pases rápidamente por encima. 

Piensa detenidamente en lo que tienes en el Warmup, conecta emocionalmente con las frases y las preguntas que te hace.

Ya has decidido que es lo mejor para tu juego, así que hazlo de la mejor forma que sepas no solo porque tienes que hacerlo.

La actitud y el estado mental que hagas durante el Warmup es el que llevarás a la sesión.

2. Constancia

El Warmup tiene impacto a corto plazo, te ayudará inmediatamente a estar más centrado en lo que importa y a empezar la sesión en tu mejor nivel.

Pero su beneficio se acumula con el tiempo y si no eres constante no te va a servir de mucho. 

Es como ir al gimnasio. Ir una vez a la semana no ayuda mucho. No tienes que ser perfecto, pero sí constante.

Y si lo interiorizas como parte de tu rutina, solo empezarlo ya te va a dar beneficios porque tu mente habrá anclado "empezar el Warmup" con "jugar a póquer a mi mejor nivel". 

Es el valor de las rutinas y por lo que muchos deportistas tienen rituales antes de competir.

Además, si sientes que no quieres hacer el Warmup porque no quieres perder tiempo y tienes ganas de jugar, seguramente significa que necesitas hacer el Warmup más que nunca.

La pereza te mantendrá encallado en el mismo sitio en el que estás y la única forma de ser libre y tener la vida que quieres es ser disciplinado cada día con las cosas que sabes que son importantes.

3. Haz un Warmup que te guste

Es esencial que te guste tu Warmup. No deberías sentir fricción cuando lo haces.

Piénsalo, lo vas a repetir antes de cada sesión, si alguna parte te genera resistencia o no te gusta, vas a abandonar el Warmup.

Para evitarlo:

  • Personaliza tu Warmup: invierte tiempo en adaptar el Warmup a tu gusto, edita el contenido y desactiva las secciones que no te gusten.
  • Adapta su duración: si hacer un Warmup de 8 minutos es demasiado para ti, pues hazlo más corto, fácil. Que sea menos de tu límite entre placentero y pesado.
  •  Mejóralo poco a poco: cada vez que hagas el Warmup te darás cuenta de frases que sobran o quieres cambiar o cuando hagas el Cooldown te darás cuenta de problemas concretos que tienes que mejorar. Utiliza todo esto para mejorar el Warmup con el tiempo y que siga siendo relevante.

4. Gratitud

Sé agradecido y añade partes en tu Warmup recordándote lo privilegiado que eres por poder jugar a póquer.

La gratitud debería ser la constante principal de tu mentalidad.

Eres muy afortunado, recuérdalo cada día antes de jugar y los bad beats y la varianza tendrán mucha menos fuerza.

Aprecia la oportunidad que tienes en las manos y serás libre para desarrollar tu mejor juego.

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