Si sufres incontinencia urinaria de esfuerzo, entrenar regularmente el suelo pélvico puede ayudarte a fortalecer sus músculos y reducir las pérdidas de orina al toser, estornudar, reír, hacer ejercicio o levantar objetos pesados. Sin embargo, los resultados varían de una persona a otra. Comprender qué factores influyen en tu progreso puede ayudarte a sacar el máximo partido a tus entrenamientos con Perifit Care(+).
¿Qué resultados puedo esperar y cuándo?
Los estudios demuestran que el entrenamiento de los músculos del suelo pélvico puede marcar una diferencia real en mujeres que sufren incontinencia urinaria de esfuerzo:
Aproximadamente 3 de cada 4 mujeres que practican regularmente ejercicios del suelo pélvico experimentan una mejoría en sus síntomas de pérdidas de orina.
Aproximadamente la mitad de las mujeres dejan de tener pérdidas de orina por completo.
Algunas usuarias empiezan a notar las primeras mejoras en un plazo de 2 a 4 semanas, pero pueden ser necesarias hasta 10–12 semanas de entrenamiento regular para observar mejoras significativas.
¡Recuerda que el progreso lleva tiempo y que la constancia es fundamental!
¿Qué factores pueden influir en mis resultados?
Hay varios factores que pueden influir en la rapidez con la que notas mejoras:
1. Frecuencia de entrenamiento
Entrenar regularmente es fundamental. Recomendamos 5 sesiones de 8 minutos por semana.
Procura que las sesiones sean cortas y deja que los músculos del suelo pélvico tengan tiempo suficiente para descansar y recuperarse. Entrenar con más frecuencia no significa necesariamente que vayas a progresar más rápido. De hecho, podría ralentizar tu progreso si los músculos se fatigan.
2. Calidad de los ejercicios de Kegel
Contraer correctamente los músculos del suelo pélvico es tan importante como entrenar regularmente.
Puedes practicar con el Instructor de Kegel para asegurarte de que realizas las contracciones correctamente. Además, presta atención a tu Calidad de contracción durante los juegos para controlar tu técnica.
3. Actividad física
La actividad física también puede influir en tus síntomas.
Las actividades de alto impacto, como correr y saltar, pueden provocar pérdidas de orina en algunos casos, especialmente si los músculos del suelo pélvico todavía no son lo suficientemente fuertes como para soportar la presión. Sin embargo, evitar por completo la actividad física tampoco es la solución.
Las actividades de intensidad moderada y bajo impacto, como caminar, pueden ayudarte a mantenerte activa mientras ejerces menos presión sobre el suelo pélvico.
4. Otros factores
Hay varios factores que pueden influir en tus síntomas y en el tiempo que tardas en notar resultados. Entre ellos se encuentran:
Edad: La probabilidad de sufrir pérdidas de orina puede aumentar con la edad.
Menopausia: Los cambios hormonales durante la menopausia pueden afectar a la salud del suelo pélvico y del sistema urinario.
Índice de masa corporal (IMC): Un IMC más elevado está asociado a una mayor probabilidad de sufrir pérdidas de orina.
Dependiendo de tus circunstancias personales, estos factores pueden influir en tu progreso y hacer que tardes más en notar mejoras.
5. Causas subyacentes
En aproximadamente 1 de cada 4 mujeres que sufren incontinencia urinaria de esfuerzo, los ejercicios de Kegel por sí solos pueden no ser suficientes para detener las pérdidas de orina. Esto se debe a que la causa subyacente no tiene por qué ser una debilidad de los músculos del suelo pélvico.
Si has estado entrenando regularmente y has notado mejoras en la fuerza y la resistencia de tu suelo pélvico, pero tus pérdidas de orina no han mejorado, puede que exista otro problema subyacente que esté contribuyendo a ellas.
Tus datos de entrenamiento también pueden ser información muy útil para compartir con un profesional sanitario.
Recuerda: fortalecer el suelo pélvico es un paso importante, pero las pérdidas de orina pueden tener varias causas subyacentes. Si los síntomas persisten a pesar de entrenar regularmente, un profesional sanitario puede ayudarte a identificar la causa y explorar otras opciones de tratamiento.
