Algunos usuarios notan que cuando intentan contraer el suelo pélvico lo más fuerte posible, el Medidor de calidad de las contracciones se vuelve rojo. Pero cuando reducen el esfuerzo, el indicador se vuelve verde. Esto puede resultar confuso, pero en realidad es una parte muy común del aprendizaje del entrenamiento del suelo pélvico.
Por qué ocurre
El Medidor de calidad de las contracciones funciona a partir de una relación entre la presión detectada por el sensor superior y el sensor inferior de la sonda.
Cuando el indicador se vuelve rojo durante una contracción, significa que la presión detectada por el sensor superior es demasiado alta en comparación con el sensor inferior.
Esto suele ocurrir cuando otros músculos, como los glúteos o los abdominales, también se activan durante una contracción más fuerte. Cuando intentamos contraer con más fuerza, es natural que el cuerpo reclute estos músculos cercanos.
Sin embargo, en el entrenamiento del suelo pélvico el objetivo es aislar lo máximo posible los músculos del suelo pélvico.
Cuando reduces la intensidad y el indicador se vuelve verde, normalmente significa que la contracción está más equilibrada y mejor aislada, lo que refleja una mejor técnica.
Enfocarse primero en la calidad y luego en la fuerza
Al comienzo de tu entrenamiento, lo más importante es centrarse en la calidad de la contracción en lugar de en la fuerza.
Con el tiempo y la práctica, la fuerza mejorará de forma natural a medida que tus músculos y coordinación se desarrollen.
Es completamente normal que las contracciones más fuertes sean más difíciles de controlar al principio.
Consejos para mejorar la fuerza manteniendo una buena calidad
Algunos consejos útiles:
Intenta pensar en “elevar” el suelo pélvico en lugar de apretar hacia abajo o empujar.
Asegúrate de que glúteos, muslos y abdominales permanezcan relajados, ya que estos músculos pueden intervenir fácilmente durante esfuerzos más intensos.
Puedes colocar una mano sobre tu abdomen para comprobar que tus músculos abdominales permanecen relajados.
Concéntrate primero en mantener una lectura verde, y luego aumenta gradualmente la intensidad de tus contracciones manteniendo ese equilibrio.
Nota final
Aprender a coordinar los músculos del suelo pélvico requiere práctica. Priorizar contracciones equilibradas (verde) y aumentar la fuerza poco a poco con el tiempo es el mejor enfoque. Con constancia, el control suele mejorar de forma natural.
