Dominar el arte del Kegel es de suma importancia para entrenar de forma segura y eficaz con Perifit.

"Efectivamente", porque si contraes los músculos que no son, es poco probable que entrenes los músculos del suelo pélvico. Y si no entrenas los músculos del suelo pélvico, no es probable que mejores tu continencia, el soporte del suelo pélvico o tu vida sexual. Además, una contracción de Kegel correcta también ayuda a succionar el Perifit, evitando así que se salga de tu vagina.

"Con seguridad", porque si empujas hacia abajo con los abdominales, en lugar de levantar con los músculos del suelo pélvico, estarás ejerciendo una presión descendente bastante dañina. Si esto sucede con demasiada frecuencia en una pelvis ya de por sí es frágil, podrías ocasionar trastornos o acelerar un prolapso.

Contraer los músculos del suelo pélvico

Las dos pistas verbales más útiles son:

  • "aprieta como si estuvieras tratando de impedir la salida de una ventosidad"

  • "aprieta como si estuvieras tratando de detener el flujo de orina" (pero no te acostumbres a hacerlo mientras orinas, ya que aumentarías el riesgo de infección urinaria)

... y lo mejor es hacerlo al mismo tiempo que mantienes todos los demás músculos relajados, especialmente los abdominales, muslos y glúteos.

Puede resultar difícil al principio, pero no desesperes. En realidad se parece a tocar el piano: al principio, todos los dedos se mueven juntos, pero luego comienzas a poder mover cada uno de ellos de forma independiente y se vuelve fácil mover uno sin afectar a los demás.

Imagínate que estás en medio de una cita romántica. De repente, sin previo aviso, sientes la llegada de unas molestas ventosidades. Te centras en bloquearlas mientras mantienes una sonrisa relajada en el rostro.

Decides contraer únicamente los músculos del suelo pélvico, nada más. Hecho. ¡Es así de fácil! 😎

Otra forma de asegurarse de contraer los músculos del suelo pélvico es colocar un dedo en el perineo (el espacio situado entre el ano y la vulva). Deberías sentir un movimiento justo ahí al apretar.

Relajar los músculos del suelo pélvico

No obstante, un Kegel bien hecho es algo más que una contracción. El siguiente paso es liberar cualquier tensión acumulada en los músculos del suelo pélvico para que descansen y se alarguen.

Los buenos resultados se logran con una fuerte contracción, aunque debes recordar que los músculos del suelo pélvico se fatigan con bastante rapidez. De esta forma, relajarse durante el período de descanso resulta crucial para dedicar todo tu esfuerzo a la siguiente contracción y aprovechar al máximo tu tiempo de entrenamiento.

Además, dado que los músculos funcionales son fuertes Y flexibles, es imperativo recordar que el entrenamiento del suelo pélvico se centra en fortalecer sin tensar.

Un suelo pélvico demasiado tenso es tan dañino como uno demasiado débil. Ambos conducen a la pérdida de la función de la vejiga: el primero genera dolor y malestar pélvico, mientras el segundo ocasiona problemas de falta de soporte.

Por último, los investigadores han descubierto que la relajación adecuada ayuda a disfrutar más de la sesión y, por lo tanto, a no abandonar tu programa de entrenamiento.

Sin embargo, lo que nunca debes hacer es empujar ni presionar hacia abajo sobre el suelo pélvico para relajarlo.

Añadir a la ecuación una respiración correcta

Como puedes ver en la siguiente imagen, el suelo pélvico actúa como un segundo diafragma:

Cuando inhalamos, el diafragma y el suelo pélvico bajan y la pared abdominal se proyecta hacia fuera. Esto evita que la presión intra-abdominal aumente a causa de la inhalación.


Cuando exhalamos, el diafragma y el suelo pélvico suben y la pared abdominal se desplaza nuevamente hacia dentro.

Esta es la forma habitual en que funciona el cuerpo del ser humano. Por lo tanto, puedes seguir la corriente e intentar contraer los músculos del suelo pélvico al exhalar y relajarlos al inhalar.

Combinar todos los elementos para realizar Kegels perfectos

Teniendo en cuenta que los músculos del suelo pélvico se elevan (hacia la cabeza) y tiran hacia adelante (hacia el pubis), esta es una guía de 5 pasos para lograr el Kegel perfecto:

  1. Respira un par de veces, relaja totalmente la pelvis y libera todas las tensiones

  2. Realiza una exhalación, cerrando desde atrás, como si quisieras detener una ventosidad

  3. Relájate profundamente con la siguiente inhalación

  4. En la siguiente exhalación, vuelve a cerrar desde atrás e intenta empujar esa sensación hacia delante, como si estuvieras deteniendo el flujo de orina

  5. Relájate profundamente con la siguiente inhalación

Lo que has hecho en los pasos 4 y 5 es un Kegel perfecto. ¡Enhorabuena!

Ser realista

Este Kegel perfecto es del tipo que puedes hacer al ejercitarte con Perifit en Modo de práctica. En ese momento tendrás un control total sobre cuándo contraer los músculos.

Pero, cuando estornudas, toses o ríes, suele suceder inesperadamente. En esas ocasiones, necesitas una contracción sostenida e inmediata del suelo pélvico, independientemente de tu respiración.

Aquí es donde intervienen los juegos de Perifit. Mientras juegas, te pedirán que relajes o contraigas en un momento dado y durante un tiempo que seguramente no hayas planeado al mílimetro.

En otras palabras, si el pájaro necesita bajar a recolectar unas flores de loto en el momento exacto en que estás inhalando, bien por ti, podrás disfrutar de una inhalación-relajación profunda y sincronizada. Pero si el pájaro necesita subir cuando inhalas, también deberías poder hacerlo, porque eso sucede con frecuencia en la vida diaria.

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