No estás solo - muchos usuarios encuentran fácil contraer pero más difícil relajar lo suficientemente rápido para alcanzar los objetivos en el juego.
Por sorprendente que parezca, la relajación es a menudo la parte más difícil de la técnica Kegel. Es completamente normal si aún no lo has dominado por completo—tu suelo pélvico, como cualquier otro grupo muscular, necesita tiempo para aprender tanto la contracción como la relajación.
¿Por qué es difícil relajarse rápidamente?
Hay algunas posibles razones para esto:
Tensión residual – Tu suelo pélvico podría estar manteniendo un poco de contracción sin relajarse completamente. Esto es común, especialmente si los músculos están acostumbrados a mantenerse activos.
Falta de control sobre la relajación – Al igual que contraer, relajar es un movimiento activo. Tu cerebro y músculos necesitan tiempo para aprender cómo relajarse eficientemente.
Hiperactividad o tensión – Si el suelo pélvico está naturalmente tenso, soltar rápidamente puede resultar difícil.
Cómo mejorar la velocidad de relajación
¡La buena noticia es que la velocidad de relajación puede mejorar con la práctica! Aquí hay algunas cosas que puedes intentar:
Respira con tu movimiento – Inhala profundamente mientras te relajas, dejando que tu suelo pélvico baje naturalmente con tu respiración.
Concéntrate en la liberación completa – En lugar de solo detener la contracción, piensa activamente en relajar los músculos por completo.
Utiliza la retroalimentación visual – Observa atentamente los elementos visuales del juego y concéntrate en cómo reacciona tu personaje cuando sueltas. Esto te ayudará a conectar el movimiento con tu velocidad de relajación.
Practica fuera del juego – A lo largo del día, intenta hacer contracciones suaves seguidas de relajaciones completas para mejorar la respuesta muscular.
Si continúas teniendo dificultades con la relajación, puede ser útil consultar con un especialista en suelo pélvico para asegurarte de que todo está funcionando como debería.