Los síntomas del suelo pélvico no siempre mejoran al mismo ritmo y, en algunos casos, incluso pueden parecer empeorar. Este artículo le ayudará a determinar si debe ajustar su rutina de entrenamiento o consultar a un profesional especializado en salud del suelo pélvico.
Primero: ¿Existe un verdadero empeoramiento?
Tómese un momento para reflexionar sobre si sus síntomas han empeorado claramente desde que comenzó a entrenar o si simplemente aún no han mejorado.
Si sus síntomas han empeorado de forma notable, le recomendamos que pause temporalmente su entrenamiento con Perifit Care(+) y consulte a un profesional de la salud del suelo pélvico. Los síntomas del suelo pélvico pueden tener muchas causas diferentes y no siempre están relacionados con la debilidad muscular. Un especialista podrá evaluar su situación particular y recomendarle el tratamiento más adecuado.
Si sus síntomas no mejoran
Algunos ajustes pueden ayudarle a obtener mejores resultados:
1. Revise su rutina de entrenamiento
Una buena pauta general es:
5 sesiones por semana
Aproximadamente 8 minutos por sesión
Entrenar más de lo recomendado puede provocar fatiga muscular y reducir temporalmente la eficacia del entrenamiento. Si cree que este puede ser su caso, intente reducir la duración o la frecuencia de las sesiones, o haga una breve pausa.
2. Concéntrese en la Calidad de la Contracción
Consulte su puntuación media de Calidad de la Contracción en la pestaña Progreso.
Intente alcanzar una puntuación del 80 % o superior. Una puntuación más baja puede indicar que otros músculos, como los abdominales o los glúteos, están compensando el esfuerzo. Mejorar la técnica suele traducirse en mejores resultados.
3. Verifique sus Objetivos de Salud
Asegúrese de que los Objetivos de Salud seleccionados se correspondan con sus síntomas y metas actuales:
Ajustes → Mi información de salud
Estos objetivos determinan los patrones de contracción utilizados durante su entrenamiento.
Cuándo buscar apoyo adicional
Si ha entrenado de forma constante durante 10–12 semanas sin notar mejoría, o antes si sus síntomas empeoran, le recomendamos encarecidamente consultar a un profesional de la salud del suelo pélvico.
Este podrá ayudarle a identificar posibles causas subyacentes y a asegurarse de que su entrenamiento se adapte a sus necesidades específicas.
