Si has terminado tu programa de entrenamiento, ¡felicidades! Has sido constante en tu entrenamiento.

Una vez terminado el programa, se te presentan varias opciones.

La primera cuestión que debes plantearte es: ¿continúo teniendo síntomas?

Si así fuera, tus opciones son:

  1. Puedes ajustarlo a un nivel inferior (especialmente uno que desees dominar) en el mismo programa de entrenamiento.

  2. Optar por otro programa de entrenamiento.

  3. También puedes consultar con tu fisiólogo o especialista para que te recomiende ejercicios que puedas realizar libremente en el modo de práctica.

Si has dejado de tener síntomas, pide cita a tu especialista en suelo pélvico y consúltale si el entrenamiento de esa parte de tu cuerpo continúa siendo una prioridad.

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