No todo el mundo debería usar GLP-1, y desde luego no debería usarse sin valoración médica.
Hay situaciones donde está contraindicado: embarazo, lactancia o búsqueda activa de embarazo sin planificación médica; antecedentes de carcinoma medular de tiroides o síndrome MEN2; alergia al fármaco; o situaciones clínicas donde perder peso puede ser perjudicial.
También hay casos donde requerimos especial cautela: antecedentes de pancreatitis, ciertas enfermedades gastrointestinales, fragilidad, bajo peso, trastornos activos de la conducta alimentaria o pacientes con medicación para diabetes que pueda aumentar el riesgo de hipoglucemia.
Y hay otro punto importante: en Balance no lo indicamos como tratamiento puramente estético o como solución rápida sin acompañamiento. Si el objetivo es solo 'bajar rápido' sin trabajar alimentación, músculo, conducta y mantenimiento, estamos usando una herramienta potente de forma incompleta.