No necesariamente. Esta es una de las ideas que más frustración genera en nuestros pacientes.
Dieta y ejercicio son fundamentales, pero no funcionan igual en todas las personas. Hay pacientes que hacen un esfuerzo real, comen mejor, se mueven más, siguen nuestras indicaciones, y aun así pierden muy poco peso o lo recuperan muy rápido.
¿Por qué? Porque cada cuerpo tiene una historia distinta. Influyen la epigenética, la edad, el sexo, la masa muscular, el sueño, el estrés, las hormonas, la resistencia a la insulina, la medicación y muchos otros factores.
Además, cuando alguien lleva años con obesidad, el cuerpo puede defender ese peso más alto. No es simplemente una cuestión de 'hacerlo mejor'.
Por eso, sí: dieta y ejercicio son la base. Pero en algunas personas no son suficientes por sí solos. Y reconocer eso no es quitar responsabilidad al paciente; es hacer medicina de forma más realista y más humana.