Sí, y es uno de los efectos que más valoran los pacientes. La medicación actúa sobre los centros del apetito en el cerebro y reduce lo que se llama “food noise”, los pensamientos continuos sobre la comida, el picoteo compulsivo y los episodios de ansiedad por comer. Muchas personas describen una sensación de control que no habían tenido antes. Sin embargo, cada caso es individual y se valorara conjunto a tu equipo de salud.