El “efecto rebote” no es propio del farmaco. Cualquiera que sea la via y/o terapia (tanto nutricional, farmacologica y/o quirurgica) para buscar reduccion de peso, se observa generalmente un aumento de peso tras suspension y/o finalizacion de terapia utilizada dada la naturaleza de comportamiento de la enfermedad. Sin embargo, entender que la nutricion personalizada adecuada (no restrictiva), la actividad fisica constante, los factores psicosociales (calidad de sueno, manejo de estres, etc), son parte imprescindible de la terapia y funcionan como fuertes predictores de sostenimiento de peso, aumenta la importancia de asumir el tratamiento no solamente recayendo en el uso del medicamento. Hay casos en los cuales algunas personas (por motivos biologicos, endocrinos, geneticos, metabolicos, entre otros) se beneficiaran del uso continuo del medicamento para evitar esta reganancia posterior y preservar los multiples beneficios de un peso saludable y cardiometabolicos que ofrece el medicamento.